Reacciones de la población local a las reparaciones colectivas en el caso Katanga

Miembros de Radio Canal Révélation © RCR
Este artículo fue redactado por un asociado del Monitor de Justicia Internacional, Radio Canal Révélation, una radio con sede en Bunia, República Democrática del Congo (RDC). El artículo se publicó como parte del proyecto Interactive Radio for Justice and Peace que promueve el debate sobre cuestiones conflictivas en relación a la justicia en la RDC. Las opiniones representan la opinión de los entrevistados y no necesariamente la opinión de todos los miembros de la comunidad de víctimas afectadas.

Varias decenas de víctimas de los crímenes cometidos por Germain Katanga en la ciudad de Bogoro, en la provincia de Ituri en la República Democrática del Congo (RDC), están esperando impacientemente las reparaciones ordenadas por la Corte Penal Internacional (CPI).

“Queremos borrar las huellas de la guerra. Estas reparaciones serán bien recibidas y nos ayudarán mucho”, afirmó el jefe de la aldea de Nyakeru, del grupo Babiasi que forma la Jefatura de Bahema Sur, en el territorio Irumu. Nyakeru está a unas 11 millas al sur de la ciudad de Bunia, la capital del distrito de la provincia de Ituri.

En su opinión, las reparaciones colectivas son más efectivas dado que benefician a toda la comunidad y que muchas de las víctimas del conflicto ya han muerto.

La Sr. B.B. lo perdió todo en ese conflicto, incluído a sus hijos, durante los ataques a su comunidad en 2003. Vive sola y afirma: “Estoy sola en el mundo… Sigo esperando las reparaciones. Lo único que espero de ellas es un lugar donde vivir", nos comentó durante nuestra estancia en Nyakeru en mayo.

“Estoy de acuerdo con los que están a favor de las reparaciones colectivas. Lo perdí todo durante la guerra. Las casas, las escuelas, los hospitales y las fuentes de agua que contruiremos permitirán que nuestra región pueda desarrollarse en el futuro luego de la destrucción que todos hemos vivido”, declaró el Sr. M.K.

El 24 de marzo de 2017, los jueces de la CPI ordenaron reparaciones para 297 víctimas, por un total de 1 millón de dólares americanos. Las reparaciones consisten en una reparación simbólica de 250 dólares por víctima y una reparación colectiva en forma de alojamientos y escuelas, actividades que puedan generar crecimiento económico y rehabilitación psicológica.

Según algunos testimonios recogidos en Bogoro y Nyakeru, muchas víctimas no fueron escuchadas.

“Mi nombre no aparece entre las víctimas; sin embargo lo soy. Estoy encantada con las reparaciones colectivas que recibirá nuestra ciudad”, indicó una madre a nuestros reporteros.

De acuerdo con la unidad de divulgación de la CPI en Ituri, algunas víctimas no siguieron el procedimiento para recibir las reparaciones.

“Algunas personas no llenaron bien los formularios. Además, desde el principio, algunos han recibido una mala asistencia y no se los tomó en cuenta en la invitación del departamento de víctimas porque creían que no se podía hacer nada”, declaró Nicolas Kuyaku, asistente de divulgación e información pública de la Oficina de la CPI en Bunia.

Maître Nsita, abogado de las víctimas de los crímenes cometidos por Germain Katanga, ha dado seguridad en relación con las reparaciones colectivas. Este tipo de reparaciones pretenden asegurar la autonomía de todas las víctimas.

“Parientes cercanos a víctimas fallecidas también podrán beneficiarse de ellas,” afirmó.

En mayo de 2014, Katanga fue condenado a 12 años de carcel por atacar a la población civil en la ciudad de Bogoro, al este de la RDC, durante el conflicto étnico de la región en febrero de 2003. Sin embargo, tras su cooperación con la Corte, los jueces de la CPI redujeron su condena a tres años y ocho meses. Katanga está actualmente en prisión preventiva en la RDC y espera que se celebre el juicio en su contra por su participación en otros crímenes presuntamente cometidos en la RDC.

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Sobre el autor

Radio Canal Révélation (RCR), es una asociación sin fines de lucro creada el 13 de noviembre de 2001 para permitir a los jóvenes acceso a actividades de formación, información, salud y entretenimiento. Su sede central es en Bunia, la capital del distrito de Ituri en el noreste de la República Democrática del Congo. Para poder satisfacer las necesidades de información de la gente joven y ayudarles a formar su propio criterio en base a información objetiva, la RCR se ha involucrado en otras funciones derivadas de la guerra étnica sufrida en esta región de la RDC que causó cerca de 60.000 muertos desde 1999. Entre otras funciones se destacan sus actividades de pacificación, reconciliación y reconstrucción de la zona.