Sudán y la comunidad internacional deben garantizar que al-Bashir sea llevado ante la justicia

El ex presidente de Sudán Omar Al-Bashir recientemente derrocado debe comparecer ante la Corte Penal Internacional (CPI) - declaró la Coalición por la Corte Penal Internacional (CCPI).

La CPI ha buscado a Al-Bashir por presuntos crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra y genocidio cometidos en Darfur, Sudán, desde 2009. A pesar de que Sudán no es un Estado miembro de la CPI, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) tiene la autoridad para remitir situaciones a la Fiscalía de la Corte. El 31 de marzo de 2005, con solo 4 abstenciones, el Consejo votó a favor de la Resolución 1593 por la cual se remitió la situación de Darfur, Sudán, a la CPI – la primera remisión del Consejo de Seguridad en la historia de la Corte.

En marzo de 2009, los jueces de instrucción de la CPI aceptaron el pedido del Fiscal para emitir una orden de arresto contra Al-Bashir por crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra presuntamente cometidos en Darfur en los cinco años previos a la orden. Al año siguiente, se emitió una segunda orden de arresto por el cargo de genocidio. Al-Bashir fue el primer jefe de Estado en ejercicio en ser requerido por la Corte Penal Internacional.

“La CPI ha emitido dos órdenes de arresto contra Al-Bashir y lo acusa de ser responsable de violaciones masivas a los derechos humanos que constituyen los más serios crímenes. Sudán, con el apoyo de la comunidad internacional, debe asegurar que sea entregado a la Corte para que enfrente a la justicia por estas atrocidades inimaginables”, dijo William Pace, Coordinador de la Coalición por la CPI.

El 11 de abril de 2019, luego de meses de manifestaciones en todo el mundo, el primer vicepresidente y ministro de Defensa de Sudán, el Sr. Ahmed Ibn Auf, anunció el arresto de Al-Bashir y su expulsión del poder. El ministro de Defensa también declaró el estado de emergencia por tres meses y creó un consejo militar de transición para guiar al país en los próximos dos años.

“El pueblo sudanés ha hablado y Al-Bashir ha sido derrocado. Pero sus crímenes no serán olvidados. No debe recibir apoyo ni refugio. Debe ser enviado a la CPI. Debe ser llevado ante la justicia”, expresó Mustafa Adam Ahmed Hussain, activista darfurí y Director de Zarga Organization for Rural Development, Sudán.

“Las autoridades del nuevo gobierno de Sudán deben entregar a la CPI a Al-Bashir, Ahmad Muhammad Harun, Ali Muhammad Ali Abd-Al-Rahman (Ali Kushayb), Abdel Raheem Muhammad Hussein, Abdallah Banda Abakaer Nourain y a otros responsables de violaciones a los derechos humanos con el fin de llevar justicia a las víctimas de crímenes internacionales. Cada uno de sus cómplices debe ser juzgado en cortes nacionales competentes como parte de un proceso de justicia transicional que deberá estar en línea con una transición genuina hacia la democracia”, dijo Amir Suliman, Director del programa legal del African Center for Justice and Peace Studies (ACJPS), Sudán.

A pesar de que los viajes de Al-Bashir luego de la emisión de las órdenes de arresto de la CPI en su contra fueron restringidos, muchos Estados – incluidos Estados miembros del CSNU y la CPI – lo han recibido en sus territorios infringiendo su obligación de arrestarlo. “Sudán se encuentra en una encrucijada. La comunidad internacional debe apoyar a las autoridades transicionales y al pueblo de Sudán para asegurar que Al-Bashir y otros sospechosos de la CPI sean transferidos a La Haya y llevados ante la CPI para enfrentar a la justicia por los cargos de crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra”, continuó Pace.

“Las víctimas de Sudán han esperado por mucho tiempo el reconocimiento, la justicia y la reparación por los crímenes que han sufrido. Los retrasos en la justicia son una farsa, la negación de la justicia es inaceptable”, dijo Kirsten Meersschaert, Directora de programas de la Coalición por la CPI.