Omar al-Bashir

El fugitivo de la CPI al-Bashir en Addis Ababa, Etiopía, enero 2009. © U.S. Navy/Jesse B. Awalt
El presidente sudanés Omar al-Bashir es buscado por la CPI por crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra y genocidio en Darfur, Sudán, desde 2009. Es el 1° líder de Estado en ejercicio con una orden de arresto de la CPI en su contra.
Case status: 
Pre-trial
Regions: 
África
El presidente sudanés Omar al-Bashir es buscado por la CPI por crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra y genocidio, presuntamente cometidos en Darfur, Sudán, cometidos desde el año 2005. Tras la emisión de dos órdenes de arresto de la CPI en 2009 y 2010, al-Bashir se transformó en el primer líder de Estado buscado por una corte internacional. También fue el primer caso con cargos por genocidio ante la CPI. Si bien varios Estados miembros de la CPI han recibido a al-Bashir, a pesar de su obligación de arrestar a los fugitivos de la Corte, sus viajes internacionales han sido limitados por la amenaza de una posible acción legal en su contra, muchas veces promovida por los grupos de la sociedad civil. El Consejo de Seguridad de la ONU, al haber remitido la situación a la CPI, ha fallado a la hora de garantizar el arresto de al-Bashir.

La Coalición y varios miembros de la misma han seguido de cerca los movimientos de al-Bashir desde la emisión de las órdenes de arresto en su contra, han pedido que sea arrestado y entregado a la CPI, han creado conciencia entre la comunidad internacional sobre la gravedad de los presuntos crímenes y han asistido a la diáspora darfurí con la difusión.

Background: 

Al-Bashir se convierte en el primer líder de Estado acusado por la CPI

El 4 de marzo de 2009, la Sala de Cuestiones Preliminares (SCP) I de la CPI emitió una orden de arresto en contra de al-Bashir – la primera orden de la CPI contra un líder de Estado – por crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra presuntamente cometidos en Darfur durante los cinco años previos. El Consejo de Seguridad de la ONU había remitido la situación en Darfur a la CPI para su investigación y procesamiento.

La segunda orden de arresto y los primeros cargos por genocidio a la CPI

El 3 de febrero de 2010, la Cámara de Apelaciones revocó de manera unánime la decisión del SCP I de incluir los cargos de genocidio en la primera orden de arresto de al-Bashir. El 12 de julio de 2010, la SCP I emitió una segunda orden de arresto contra al-Bashir en la que agregó tres cargos por genocidio en relación con crímenes en contra de grupos étnicos de Fur, Masalit, y Zaghawa –son los primeros cargos por genocidio ante la CPI.

 

Charges: 

El fiscal de la CPI alega que poco después de un ataque rebelde al aeropuerto de El Fasher en abril de 2003, al-Bashir y otros políticos y militares de alto rango desarrollaron un plan común para generar una contra-insurgencia en contra del Movimiento de Liberación del Pueblo de Sudán (MLPS), el Movimiento Justicia e Igualdad (MJI) y otros grupos rebeldes opuestos al gobierno de Sudán, en Darfur.

Al-Bashir está acusado como perpetuador indirecto con cinco cargos por crímenes de lesa humanidad (asesinato, exterminación, transferencia forzada, tortura y violación), dos cargos por crímenes de guerra (dirigiendo ataques intencionales en contra de población civil y saqueo) y tres cargos por genocidio durante la presunta campaña de contra- insurgencia.

Los tres cargos por genocidio incluyen: genocidio por matanza, genocidio por lesión grave a la integridad física o mental; y genocidio por sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física.

Challenges: 

Fallas en el arresto de al-Bashir 

Desde la emisión de las órdenes de arresto por parte de la CPI, al-Bashir ha visitado varios Estados miembros de la CPI y la ONU sin ser arrestado, a pesar de la presión de la CPI, otros Estados, organizaciones internacionales y la sociedad civil. Sin embargo, ha quedado cada vez más aislado en la arena internacional, sus viajes internacionales han quedado fuertemente acotados por una posible acción legal, muchas veces promovida por grupos civiles nacionales.

Las ONG de varios países, incluyendo Sudáfrica, Uganda, Kenia, Djibouti, Malawi, India e Indonesia han pedido a sus gobiernos cumplir con sus obligaciones – como miembros de al CPI, la ONU, o ambos – de entregar o arrestar a al-Bashir.

Existieron varios intentos activos para obligar a las autoridades nacionales a arrestar a al-Bashir, esto incluye el caso de Angola, Malí, Kenia, Sudáfrica, Nigeria, la República Democrática del Congo, Etiopía, Egipto, Marruecos, Zambia, Ruanda y Chad.

Al mismo tiempo, los jueces de la CPI han remitido instancias de no-cooperación de los Estados a la Asamblea de los Estados Partes y al Consejo de Seguridad de la ONU. Sin embardo, ningún organismo ha tomado ninguna acción. El Consejo de Seguridad de la ONU, al haber remitido el caso a la CPI, ha fallado de forma consistente en el arresto de al-Bashir.